martes, 20 de enero de 2015

Missing England

I never thought I would ever say this but... I'm terribly missing England!!!!

Actually, what I hated most was my last role and also living in London. I never had anything agaisnt the country. It´s just that being far from Spain for 2 years made me forget how things work in my country as well as some old feelings and situations that I thought dead  have come back to life. 

Quite probably the fact that things aren´t as I expected they would be is not helping. You make the big picture in your mind and then you realize you should have come first to see how things really are. Never never never again should I trust in what others tell me about something! Always try by yourself. 

I'm therefore kind of feeling a complex mixture of emotions that are shaking my mind and my heart. I wonder if I'm just becoming mad and I cannot stay in a place and make it my home. What's wrong with me? 

I think I still haven´t cut the connexion with UK and my mind keeps flying over there and my body tries to convince it that we are back in Barcelona and the adventure is over. And that's hard to understand and harder to accept. 

Sigh... 

viernes, 8 de agosto de 2014

Cosas que voy a echar de menos de Inglaterra (Living post)

Voy a empezar a hacer una lista... Antes de que los recuerdos se hagan borrosos.

  1.  Cornwall: Sus playas, su pescado, sus paisajes, sus tiendas, heladerías, su fudge.
  2. Worcester: Donde empezó todo.
  3. Stacey y María & family
  4. Ver a Eels dos veces al año, jaja...
  5. Los Dandy Warhols a tope en O2
  6. Las tartas increíbles por todos lados
  7. Related to that, los tea rooms de abuelitas.
  8. Comprar en Amazon.co.uk (esto casi que mejor porque con lo cabrones que son...)
  9. Comprar en montón de tiendas guays con gastos de envío baratos.
  10. Las cajas de Abel & Cole
  11. La tienda Health Zone de Wimbledon
  12. Los yogures de coco
  13. Los helados Booja Booja
  14. South Wales y sus playas, OMG!!! Cuánto tenemos que aprender de los Británicos y su ley de costas.
  15. Bristol
  16. Ir a  Bristol a visitar a Eladio y Pati


martes, 1 de abril de 2014

Entrevista #2

Pues la historia es la siguiente. Me llaman a las cinco y que resulta que el trabajo no es para mí, sino para la otra candidata, la licenciada en Derecho por Oxford,que tiene mejor nivel de Francés y por supuesto de Inglés que para eso es Inglesa. De Español ni idea porque no se lo escuché hablar. 

Pero que la nena de Oxford mañana tiene otra entrevista en otro sitio y ha pedido veinticuatro horas hasta ver qué pasa en el otro cole. Que si no me importa esperarme y mañana me confirman del todo. Pues sí, venga hijo, pues sí, me espero veinticuatro horas. Tampoco es que el cole me convenza 100% pero empiezo a pensar que eso es algo que jamás va a pasar en este país. Y en el fondo, el milagro que yo espero es otro...



sábado, 1 de marzo de 2014

Razones

Seamos francos, mis alumnos, no son los niños más educados del mundo. Tampoco es que apliquen las teorías zen a su vida antes de reaccionar a un estimulo. Además un día les he explicado como decir: "voy al cine, voy a ver una película" y al día siguiente ya no recuerdan ni una de estas palabras o las ponen en el orden que les da la gana y me desesperan cuando se ponen a discutir en medio de la clase a grito pelado. Cuando no ESCUCHAN ni una de las instrucciones  que les doy. O cuando en definitiva hacen lo que les sale de las narices y encima se enfadan si les dices, "miraesquestonoesasísabes?".

Pero los pobrecitos, como dice mi madre, son así porque son víctimas de esta mierda de sistema. Y son así porque en su casa ya se comen mucha mierda y porque como he dicho muchas veces, es imposible que tus padres no te transmitan estress en esta ciudad puro agobio. Así que yo puedo empatizar con mis alumnos y entiendo que sus reacciones son absolutamente lógicas.

Además, puedo entender su comportamiento y que se puedan aburrir, ya  que la manera de enseñar idiomas en este país es bastante frustrante para el que aprende, en mi opinión. Pero a veces no nos podemos pasar la clase haciendo juegos, como a ellos les gustaría, y si se aburren, pues desconectan y sale el monstruo de las galletas que llevan dentro. Otro asunto es que el docente no tiene mucha libertad alguna en elegir la metodología que quiere usar.  Otro día con más calma ya hablaré de esto...

Como decía, en el fondo, los alumnos son la mejor parte del trabajo. Por eso digo que no es que no me guste la profesión, porque si no me equivoco, ser profesor consiste en enseñar /educar ¿verdad? A mí me sigue gustando enseñar, aunque es bien cierto, que a veces pasarte una hora para enseñar una frase hecha puede ser bastante aburrido...

La peor parte, como en cualquier trabajo, es tener un ambiente hostil. Da igual que trabajes en un colegio o en una lavandería. Con compañeros majos las penas se hacen más ligeras.

Por otro lado, trabajar cinco días a la semana más de catorce horas diarias no es plato de gusto de nadie, supongo. La sobrecarga de trabajo es brutal. La falta de descanso y tiempo libre desde luego  no contribuye a encarar el día a día con optimismo. Sé que es fácil decirlo en estos tiempos en que lo increíble es tener un trabajo pero ya saben, todos añoramos aquello de lo que carecemos.

En fin, supongo que así es la vida. Ya vendrán tiempos mejores.

viernes, 28 de febrero de 2014

Ha llegado ese dia...

... En el que te preguntas si odias tu profesión o simplemente odias tu lugar de trabajo...

miércoles, 15 de enero de 2014

De profesion, profesora. Profesion de riesgo.

¡Menuda racha llevo! Menos mal que el Zen no me abandona. Estoy la mar de tranqui. Eso, a pesar de que esta semana me han vuelto a mandar una hostia, con perdón. En esta ocasión, no ha sido en la guagua, aunque ha sido camino de la misma.

Acababa yo de cerrar la puerta de la clase para ir a mi guardia de los martes. Error mío salir al mismo tiempo en que la manada hormonal procedía a abandonar sus clases. Es harto sabido que los adolescentes, en apogeo emocional, disfrutan pegándose y escupiéndose si es menester. 
La mala fortuna quiso que en una de estas demostraciones de amor, Tyler (nombre ficticio) planeara meterle un cabezazo a Summer (nombre ficticio), pero dicho cabezazo acabase rebotando en... toda mi jeta.  De allí salieron pajaritos por lo menos.

Me quedé tan aturdida que sólo pude gritar: *********. Lo cual, lo reconozco, no es muy profesional. Pero ¿sabes ese momento en que el Zen se te está a punto de ir a tomar por... porque ya empiezas a estar harta de ir a hostia por semana? Los niños se quedaron blancos al escuchar tan ininteligibles palabras para ellos y se hizo un silencio sepulcral. Debió sonarles a GUACHIGUACHI pero eran perfectamente conscientes de que la habían liado.

La historia acaba aquí aunque tuvo algunas consecuencias. Tuve que escribir un statement y enviarlo a todo quisqui. Aquí todo se resuelve con un statement, como si fueras a comisaría. Que te roba cartera en el  staffroom (verídico, le pasó  a una profe): write a statement. Que un niño amenaza a otro con unas tijeras: write a statement. Que un chaval de año 9 (2ºESO) que mide dos metros te mete un cabezazo en el pasillo: write a statement.

Hoy vinieron Tyler y Summer a pedirme perdón. Les debía parecer graciosa la cosa ya que entraron descojonaos de la risa... La madre que los va a parir...

Esto, señores, es la auténtica London Life. Y el resto, ladies and gentlemen, son cosas de turistas. 

miércoles, 8 de enero de 2014

El dia en que una alumna me confundio con un estudiante en la guagua.

Entre las muchas tareas que los profesores tenemos encomendadas -encolomadas- se encuentran las guardias. Este año en el cole nuevo me han colocado la guardia de autobús. Consiste en, cuando acaban las clases a las 15.20, llegarme hasta la parada del bus enfrente de la puerta del cole y cerciorarme de que los alumnos  suben a la guagua con orden y de manera civilizada y no como animalicos. Es un autobús público pero es un tanto especial ya que sale desde el cole y viaja hasta barrios a prendre pel cul, porque increíblemente, hay alumnos que viajan desde donde Cristo perdió  el mechero para estudiar en mi cole. Claro, imaginense, que siempre puede ser peor.

Ayer, absolutamente en contra de mi voluntad, tuve que entrar al autobús, para animar a las huestes a que se movieran pa'dentro, ya que se estaban apelotonando en la entrada y aquello iba a terminar siendo un pitote. Al intentar salir, tuve un desagradable incidente. Uno más de esos que me hacen amar mi colegio y la enseñanza pública en Inglaterra {ironía on}.

Cuando intentaba salir a la buenas, pero obviamente haciéndome hueco como podía, me choqué con una estudiante que me sacaba una cabeza. Es increíblemente sorprendente la cantidad que odio que estos niños pueden alojar en su cuerpo. Imagínense lo que tienen que soportar en sus casas y cuánta miseria genera la vida en esta megalópolis que es Londres. Hogares con familias desestructuradas, poco dinero entrando a final de mes, alquileres estratosféricos por casas de mierda y mucho estress aparte de cantidades industriales de comida basura intoxicando tu cuerpo. La niña no se dio cuenta que yo era una  profesora, pero al ver que  yo le estaba cerrando el paso, me empezó a arrear empujones y a gritarme que GO AWAYYY, GO AWAYYYY. Gritaba como una histérica, como una jodida hooligan gritaría al árbitro en el fútbol.  Cuando consiguió quitarme del medio, porque yo no salía de mi asombro, y pasó de largo, le espeté un: "Excuse me! You're talking to a teacher!" y entonces pareció salir del estado de trance. Comenzó a reirse como una condenada loca y a decir: oohhh sorry, hahahah sorry...

Dudé entre preguntarle su nombre o dejarlo correr, y finalmente decidí pasar de largo, ya que conociendo a este tipo de alumno, eso nos habría llevado a una batalla dialéctica, que sí que no que caiga un chaparrón quieres que te cuente el  cuento de la vieja pipa. Así que la miré con cara de "espabila atontá" y sintiendo más lástima y perplejidad que otra cosa, salí como pude de la guagua y en el fondo me alegré de que me hubiera empujado a mí y no a cualquier otro niño ya que se podría haber liado la de diosescristo o yo que sé, haberle amargado el día. A mí desde que me hice la terapia craneosacral, todo me resbala. Me siento como una rosa.





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